¿Qué mierda me pasa? ¿Por qué mierda estoy así?
Hace años (sí, años) que no sentía esto. Todo es tan extraño, tan raro, tan atípico, pero a la vez es común y corriente.
¿Quién te entiende, Diego?
X: Si te explicaras, todo sería mejor Diego, créeme.
Diego: si tan solo yo pudiera explicarme todo esto, ¡te lo explicaría!
Es tan sencillo y complicado a la vez. Un día todo está bien, al siguiente todo mal, hay disculpas y mea culpa, pero, ¿qué sucede en realidad?
Me siento un niño, aquel Diego de dieciséis años del año 2008; la sensación es la misma, el contexto es completamente distinto.
¿Un balazo en la sien solucionaría todo?
Diego, contrólate, ¡carajo!
Siento que soy el de antes, aquel Diego sentimental y romántico de hace unos años, no la dura piedra de los últimos tiempos. Necesito un abrazo, necesito un balazo.
Me embruja, me hechiza, me envuelve, me hipnotiza. Cuánto busqué algo así, ¿acaso nada es perfecto?
Dios, si en realidad existes... ¿por qué mierda me haces esto?
Estoy loco, cada día más. Se siente bien, se siente genial.
Quiero llorar, quiero gritar, quiero golpear mi cabeza contra la pared. Esto no está bien, pero está bien. No es lo correcto, pero es lo correcto. Todo esto está prohibido, pero también está permitido.
¿Edad? me importa un carajo.
Perdí la cabeza y el corazón.

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