El tiempo pasa muy rápido; tan rápido que a veces no
disfrutamos los momentos de sencilla y pura felicidad que nos pasan en
cualquier momento. Momentos como un mal chiste, una mueca, una anécdota, un
tropiezo, una cosquilla o que se yo.
El tiempo pasa tan rápido que a veces siento cercana aquella
primera mitad del año pasado en el que te veía tan lejana, tan imposible, tan
distante de mí.
El tiempo pasa tan rápido que recuerdo exactamente hace un
año, a esta misma hora, estar escribiendo algo por tu cumpleaños. Hace
exactamente un año estar tan nervioso y asustado por las rosas que llegarían
por la mañana a tu casa (¡sí, señores papás de Olenka, yo fui el que las
envió!).
La realidad y el contexto era completamente distinto, era el
reverso de la moneda, todo lo contrario de lo que es hoy en día. Pero, no
ahondaré en eso, no vale la pena y no escribo esto por ello.
Esto que estoy haciendo hoy es por, ya sabes… ¡TU
CUMPLEAÑOS!
En lo que sí quiero ahondar es que me parece increíble como
todo puede cambiar en exactamente un año, en como una sola persona puede lograr
hacerte tan feliz, como una sola persona puede volverse tan importante, tan
necesaria, tan parte de uno.
Lo imposible se puede volver posible, tú me demostraste eso.
Me demuestras que los sueños y los deseos se cumplen, siempre y cuando sean de
verdad y uno los quiera. Que a veces hay que tener mucha paciencia para esperar
que llegue el momento indicado. Que las cosas, si es que son sinceras,
funcionan y triunfan. Que después de la tormenta siempre viene la calma.
Te conozco desde que tienes diez años, cuando tenías quince
te volví a ver, a tus dieciséis me empezaste a gustar, a los diecisiete me
enamoraste y aceptaste estar conmigo, ahora a tus dieciocho, ¿qué nos esperará?
Yo no quiero un cuento de hadas, quiero una historia real en
la que estemos solos tú y yo.
Contigo aprendo muchas cosas, me das fuerza, me das energía.
Haces que salga lo mejor de mí. Siempre te he dicho que es lo que busco de ti y
sabes a lo que me refiero, solo quiero una cosa.
Sonará a cliché y es algo que ya te dije en más de una vez,
pero, me gusta que me gustes. Hasta el día más gris y oscuro se torna al
instante en el más bello si es que tú estás aquí a mi lado.
Jamás imaginé querer tanto a alguien como te quiero a ti.
Jamás pensé que alguien me podría gustar tanto como me gustas tú. Jamás pensé
sentirme tan unido a una persona como lo estoy contigo. Jamás pensé enamorarme
de alguien.
¿Quién diría que me enamoraría de la mejor amiga de mi
prima?
Creo que nadie lo esperaba, pero, así es el destino. El
destino ata y desata a su antojo y medida; el destino hizo que estemos así.
¡Me enamoré de la persona menos esperada!
Me haces feliz Olenka, me haces muy feliz.
Lograste convertirte en esa persona que está en mi mente en
todo momento, te convertiste en alguien especial y muy importante. En ningún
momento siento que estoy solo, sé que no solo tengo a mi familia, también tú
estás a mi lado en todo momento, feliz o difícil, ahí estas tú conmigo.
Sabemos que a veces las cosas no son como quisiéramos que
fuese, pero, ¿acaso la vida no trata de eso? ¿De ponernos trabas y obstáculos que
superar?
Sabemos que es así, pero para esas cosas difíciles no estás
sola, sabes que estoy contigo para lo bueno y sobre todo, lo malo. Y sé que
también estarás para mí, tal y como lo estas ahorita.
El pasado es eso, pasado. Y el pasado, además, está atrás.
Me siento tan afortunado de tener a mi lado a una chica como
tú, tan genial y maravillosa.
No eres como te imaginé, ¡eres mil veces mejor! Ni en mis
mejores sueños imaginé estar con alguien así, ni en mis más recónditos anhelos
pensé tener a mi lado a una chica tan espléndida como tú.
Mi abriste las puertas de tu casa, me diste esa confianza.
Me abriste los brazos para darme un abrazo, tus carnosos y bellos labios para
darme un beso, pero además, me abriste tu corazón de la manera más sincera y
eso es lo más importante.
Como siempre me dices: “es bonito tener a alguien que te
quiera tanto como tú quieres a esa persona”.
Y sí, que te quieran de la misma manera en que tú quieres es
lo más maravilloso que puede haber. Porque para querer no se necesita dinero,
joyas, autos o cosas materiales, para querer solo se necesita un corazón, es
ahí cuando el sentimiento es más puro y desinteresado, por ende, es un
sentimiento bonito y lindo, que lo único que lo ata son los abrazos y besos de
esas persona.
Es bonito estar contigo; es bonito tenerte como enamorada.
¡Te amo, Olenka!
Y todo esto es para decirte que ¡hoy no es un día cualquiera!
¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MI PRINCESA!
PD: ahora que ya terminaste de leer esto, bésame y abrázame
fuerte :D
