Es increíble como cambian las cosas, como cambian los contextos y sobre todo, como cambian las personas. Hace dos años sentía atracción por una persona, me empezó a gustar alguien, alguien de quién en ese momento no debía enamorarme. Alguien de quien no debía sentir atracción alguna; ¿por qué? Por muchos motivos, pero el principal era la edad, el contexto en el que cada uno vivía.
Ella, menor, la princesa de su casa, la niña que tenía lo que pedía, la que su realidad era la de una visión reducida y que no miraba más allá de las pocas responsabilidades que tenía, una persona aun algo inmadura y que, probablemente, no sabía aun lo que quería.
Yo, mayor, el soporte de mi familia, el hombre que lo poco que tenía lo había conseguido a base de esfuerzo y sacrificio, el que su realidad era su trabajo, sus deudas, sus responsabilidades en casa, los pagos de los servicios de casa. Él, cuyos horizontes iban más allá de lo que sus ojos veían.
Sí, situaciones y contextos totalmente distintos. ¿Era viable enamorarme de alguien con esas diferencias?
Seré egoísta y hablaré solo de mí; siempre es bueno aclarar algunas cosas, el 2014 fue bueno en muchas cosas; en el trabajo que tenía ascendí de puesto, conocí a muy buenas personas, en casa hubo mayor estabilidad, entre más cosas. Pero, lamentablemente, todo lo empañaba mi pésimo y paupérrimo estado sentimental y emocional. Confieso que una de las cosas que más odio es recordar esa época, casi todo el 2014 fue uno de los peores años que tuve y recordar todo lo que sucedió durante ese tiempo es realmente tortuoso para mí, es por ello que evito hacer memoria de aquel tiempo. Hay veces que por una conversación o una foto, algún recuerdo, se viene a mi mente aquel tiempo y empiezo a actuar, esbozo una sonrisa y suelto alguna que otra carcajada, pero por dentro mi sangre empieza a hervir y me dan ganas de romper algo, lanzar alguna cosa o simplemente soltar algunas lágrimas de impotencia y rabia. No me gusta hablar del pasado, lo odio. Esa época es algo que quisiera arrancar de mi mente y mi corazón, pero lamentablemente, no se puede y solo queda aprender a vivir con eso, a pesar de que haga todo lo posible por evitar hacer algún comentario o mencionar algo de aquel tiempo.
Termino mi expiación y catarsis, no sin sentir orgullo de lo histórica e histérica que pudo ser aquel tiempo amoroso y consolarme llamando "experiencia" a todo eso, la única ganancia que nunca se capitaliza.
Y fue como una confesión de iglesia, pues sabía que el pecado se repetiría incesantemente y sufriría intensamente cada vez.
Aquí no se podría decir que todo tiempo pasado fue mejor, porque realmente no lo fue.
En el fondo la entendía; o al menos trataba de hacerlo. Trataba de encontrar el motivo, el por qué, el meollo... pero casi nunca lo lograba.
(...)
Las cosas cambian, la gente cambia. Los corazones cambian, las mentes cambian.
Hoy, dos años después, puedo decir que esa persona, esa chica, es quién conquistó mi corazón.
Ella misma se encargó de abrirme los ojos, de que me de cuenta que sí vale la pena, que cada día y cada instante sirve para hacer más grande esto que tenemos. Ella es otra persona, no es la misma de hace dos años, es una persona mejor, es una chica más grande y con sus objetivos claros, sabe lo que quiere y quiere lo que sabe, tenemos más cosas en común, quizás en gustos aun seamos totalmente distintos y eso esta bien, pero tenemos metas y objetivos en común.
Ella es muy católica y yo soy ateo.
A ella le gusta mucho el pescado, yo prefiero la carne de res.
Ella usa ropa blanca y clara, yo uso ropa negra y oscura.
A ella le gusta el calor y la playa, a mi me gusta el frío y el campo. (Aunque ahora acepto la playa)
Podría pasarme toda la noche diciendo las cosas que no tenemos en común, pero solo me basta una palabra para describir lo que tenemos en común, esa palabra es "AMOR".
Ella me demostró y me demuestra muchas cosas, ella ha cambiado y para bien, no se adaptó a mí y a mis gustos, ella no es "lo que yo quiero que sea", ella es como es y me gusta eso.
Ella sabe, lo sabe, sabe que la amo, sabe que estoy enamorado de ella, que daría todo por un beso suyo, que no existe calmante más efectivo en el universo que un abrazo suyo, que no existe afrodisíaco más potente que su perfume y su mirada. Ella sabe que es la persona a quién quiero a mi lado por siempre y no lo digo solo por decir o de la boca para afuera, no es un cliché que tenga que decir de mi enamorada, ¡NO! Lo digo porque desde aquel cinco de noviembre de 2014 ella se encarga de confirmar eso día tras día.
Me gusta su ímpetu, sus ganas de volar, de ser alguien, su esfuerzo y su responsabilidad, su preocupación, su miedo y su temor, su seguridad y sus metas, sus sueños y anhelos, su dedicación y su temperamento..
Me gustan sus mordidas, sus pellizcos. Me gusta cuando me besa y me muerde los labios, no solo me gusta, también me excita. Me gusta acariciar sus mejillas y sus pómulos, levantar su mentón y besarle como si no hubiese mañana. Me gusta acariciar sus piernas y notar que ha pesar de que llevamos más de un año, aun se sonroja.
Me gusta verla frágil y débil, pero me gusta mucho más verla fuerte y luchadora. Me gusta cuidarla y protegerla, pero también me gusta que me cuide, me proteja y se preocupe por mí.
Soy ateo, a pesar de eso siempre que nos despedimos me da la bendición y reza por mí. Nunca juzgó mi ateísmo o trató de "convertirme" (igual no podría jajajaj), respeta mi afición por los toros y los gallos, mis puntos de vista y mis maneras de pensar.
Me gustan muchas cosas de ella, me gusta todo de ella, me gusta ella.
Ella es hermosa, ella me cuida, ella me hace sentir importante y único.
Ella me hace feliz, ella me saca sonrisas, ella es mi sol y mi luna, es mi soporte y mi fuerza, ella es mi motivo, mis ganas, mis deseos, ella es mi vida.
No tengo palabras para describir lo maravillosa que es, no me alcanzan las palabras para decir lo perfecta enamorada que es.
Sí, ella eres tú Olenka; mi enamorada, mi amiga, mi todo, el motivo y la razón de todo esto.
Eres la persona más maravillosa que se pudo cruzar en mi camino, Olenka. Y como siempre te digo, créeme que haré todo porque esta historia tenga el desenlace que ambos deseamos y que nunca te separes de mí, no lo permitiré.
Estoy enamorado, enamorado de ti, Olenka.
Te amo, ¡te amo, princesa!
PD: Elegí esta foto porque así somos, es una foto sin filtro, sin retoques ni nada, tal cual somos. Yo, recién levantado y tú, sin nada de maquillaje pero hermosa como siempre. ¡Eres hermosa, mi amor!


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