sábado, 16 de febrero de 2013

Imbécil de mi

¿Es una hola o un adiós? Quizás sean los dos.

No lo sé, quizás ahora sea nuestro momento y no lo estoy aprovechando, odio ser tan imbécil. ¿Y si no me doy cuenta de lo que sucede?

Tanto espere (esperamos) tener un tiempo como el de ahora, ¿Quizás es nuestro momento?
Bastante tiempo a pasado ya y yo sigo aquí, sentado, escribiendo cosas sin sentido y sin orden alguno.

¿Y si nuestro momento es ahora?

Mi cabeza es un universo de estúpidas ideas y anhelos, tengo veintiún años, pero se que aún soy el Diego de dieciséis. 

¡Siempre es la equivocada! (...) ¿Pero si esta vez no lo es?

No siempre estará ahí, nadie es de nadie, sueños rotos que vienen y van, deseos que quizás no se cumplirán, odio ser Diego, amo ser Diego, Diego es tan estúpido.

Vivo encerrado en una cápsula del tiempo, vivo dependiendo de los errores que cometí, vivo pendiente de la historia... ¡de mi historia! Aquella historia que fue o que quizás no lo fue, ¿lo será?

Quiero tener quince de nuevo y mandar todo a la mierda, probablemente ese fue el punto de quiebre de mi estúpida vida sentimental (?)

Escribo horrible, lo sé. 

En algún lugar del mundo estará, yo lo sé, nunca a mi disposición, jamás a mi llamado, ¿esperar sentado y absorto aquel momento?

Imbécil de mi, si, muy imbécil.