sábado, 25 de julio de 2015

¡Hoy no es un día cualquiera!

El tiempo pasa muy rápido; tan rápido que a veces no disfrutamos los momentos de sencilla y pura felicidad que nos pasan en cualquier momento. Momentos como un mal chiste, una mueca, una anécdota, un tropiezo, una cosquilla o que se yo.

El tiempo pasa tan rápido que a veces siento cercana aquella primera mitad del año pasado en el que te veía tan lejana, tan imposible, tan distante de mí.

El tiempo pasa tan rápido que recuerdo exactamente hace un año, a esta misma hora, estar escribiendo algo por tu cumpleaños. Hace exactamente un año estar tan nervioso y asustado por las rosas que llegarían por la mañana a tu casa (¡sí, señores papás de Olenka, yo fui el que las envió!).

La realidad y el contexto era completamente distinto, era el reverso de la moneda, todo lo contrario de lo que es hoy en día. Pero, no ahondaré en eso, no vale la pena y no escribo esto por ello.


Esto que estoy haciendo hoy es por, ya sabes… ¡TU CUMPLEAÑOS!


En lo que sí quiero ahondar es que me parece increíble como todo puede cambiar en exactamente un año, en como una sola persona puede lograr hacerte tan feliz, como una sola persona puede volverse tan importante, tan necesaria, tan parte de uno.

Lo imposible se puede volver posible, tú me demostraste eso. Me demuestras que los sueños y los deseos se cumplen, siempre y cuando sean de verdad y uno los quiera. Que a veces hay que tener mucha paciencia para esperar que llegue el momento indicado. Que las cosas, si es que son sinceras, funcionan y triunfan. Que después de la tormenta siempre viene la calma.

Te conozco desde que tienes diez años, cuando tenías quince te volví a ver, a tus dieciséis me empezaste a gustar, a los diecisiete me enamoraste y aceptaste estar conmigo, ahora a tus dieciocho, ¿qué nos esperará?


Yo no quiero un cuento de hadas, quiero una historia real en la que estemos solos tú y yo.


Contigo aprendo muchas cosas, me das fuerza, me das energía. Haces que salga lo mejor de mí. Siempre te he dicho que es lo que busco de ti y sabes a lo que me refiero, solo quiero una cosa.
Sonará a cliché y es algo que ya te dije en más de una vez, pero, me gusta que me gustes. Hasta el día más gris y oscuro se torna al instante en el más bello si es que tú estás aquí a mi lado.


Jamás imaginé querer tanto a alguien como te quiero a ti. Jamás pensé que alguien me podría gustar tanto como me gustas tú. Jamás pensé sentirme tan unido a una persona como lo estoy contigo. Jamás pensé enamorarme de alguien.


¿Quién diría que me enamoraría de la mejor amiga de mi prima?


Creo que nadie lo esperaba, pero, así es el destino. El destino ata y desata a su antojo y medida; el destino hizo que estemos así.


¡Me enamoré de la persona menos esperada!


Me haces feliz Olenka, me haces muy feliz.


Lograste convertirte en esa persona que está en mi mente en todo momento, te convertiste en alguien especial y muy importante. En ningún momento siento que estoy solo, sé que no solo tengo a mi familia, también tú estás a mi lado en todo momento, feliz o difícil, ahí estas tú conmigo.

Sabemos que a veces las cosas no son como quisiéramos que fuese, pero, ¿acaso la vida no trata de eso? ¿De ponernos trabas y obstáculos que superar?
Sabemos que es así, pero para esas cosas difíciles no estás sola, sabes que estoy contigo para lo bueno y sobre todo, lo malo. Y sé que también estarás para mí, tal y como lo estas ahorita.


El pasado es eso, pasado. Y el pasado, además, está atrás.



Me siento tan afortunado de tener a mi lado a una chica como tú, tan  genial y maravillosa.


No eres como te imaginé, ¡eres mil veces mejor! Ni en mis mejores sueños imaginé estar con alguien así, ni en mis más recónditos anhelos pensé tener a mi lado a una chica tan espléndida como tú.
Mi abriste las puertas de tu casa, me diste esa confianza. Me abriste los brazos para darme un abrazo, tus carnosos y bellos labios para darme un beso, pero además, me abriste tu corazón de la manera más sincera y eso es lo más importante.


Como siempre me dices: “es bonito tener a alguien que te quiera tanto como tú quieres a esa persona”.


Y sí, que te quieran de la misma manera en que tú quieres es lo más maravilloso que puede haber. Porque para querer no se necesita dinero, joyas, autos o cosas materiales, para querer solo se necesita un corazón, es ahí cuando el sentimiento es más puro y desinteresado, por ende, es un sentimiento bonito y lindo, que lo único que lo ata son los abrazos y besos de esas persona.


Es bonito estar contigo; es bonito tenerte como enamorada.


¡Te amo, Olenka!


Y todo esto es para decirte que ¡hoy no es un día cualquiera!




¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MI PRINCESA!



PD: ahora que ya terminaste de leer esto, bésame y abrázame fuerte :D

martes, 26 de mayo de 2015

Cóncavo y convexo

El frío cala en los huesos y el alma. El frío limeño de este mayo cualquiera rompe aquella cordura frágil y delicada que cuelga de un hilo de seda.

Frío, bendito frío. Frío, maldito frío.

Dicen que el chocolate calma el frío. Lo que el chocolate causa en mí es que la incertidumbre y la ansiedad se apoderen de mí.

El café limpia el alma, el cigarro filtra las palabras.

Veo gente pasar. Algunos ríen y otros andan serios, nadie está triste o acongojado; obvio, muchos llevan la procesión por dentro.

No se que escribir, no se que carajo escribir.

El día no tiene veinticuatro horas y los minutos no tienen sesenta segundos.

Que histórico e histérico es esto. Cuán letal y cuán salvador. Menudo antídoto para menudo veneno. 

Revienta el viento contra mis audífonos, mis piernas tiemblan y mis dientes tiritan. Tengo frío, mucho frío; es el primer invierno en el que siento tanto frío, hasta donde recuerdo.

Pero me encanta. Me encanta caminar por la calle y sentir ese aire helado, esa leve garúa limeña que golpea en el rostro, sentir el olor del café caliente y amargo saliendo de un vaso sostenido por mi mano. Me encanta sentir el olor a tabaco saliendo de mi boca e impregnándose en mi ropa mientras el humo se pierde en el cielo que posee su mismo color, ¡gran camuflaje! Me encanta usar suéteres y adentro, una camisa manga larga.

El cielo gris de la ciudad me trae muchos recuerdos. Siempre todas mis "experiencias" fueron en invierno, en esta época, con este frío y con este cielo gris, tan gris como mi alma, tan gris como mi corazón ahorita, tan gris como la vida misma, tan gris como la muerte y tan gris como la desventura.

2007, 2008, 2011, 2012, 2013, 2014, ¿cuál es la puta diferencia? 

Gris es la esperanza, sobre todo, aquella esperanza perdida o que debe estar levitando en el limbo de la desazón y la realidad topada a cada instante.

Frío, tan frío como hielo; como el Pacífico en invierno bañando el litoral.

Cuán negra es la noche, pero sobre todo, cuán negra es la memoria y el recuerdo. 

(¿Alguien dijo "pasado"?)

No extraño el verano y su calor prepotente. No extraño aquel cielo lapislázuli. No extraño aquel calor que cubre todo a su paso sin tener piedad de los que, como yo, no blandean la espada para luchar contra él.

Esto es estúpido, realmente lo es.
Yo soy estúpido, realmente lo soy.



Pastillita para levantar la moral:

"Lo importante está en las pequeñas cosas de la vida, porque en las grandes, en las más pesadas, las que te aplastan, las que te quiebran las vértebras, ocupan mucho, mucho más lugar en cada uno de los años que tenemos que vivir en esta experiencia diseñada por la enfermedad del hombre, que sí fue hecho a imagen y semejanza de Dios... ¡hecho a imagen y semejanza de su ESCROTO!"

Violencia Rivas

No sirvo para esto

No soy un escritor; tampoco un poeta. No escribo bien y tampoco me expreso bien.

Me gusta escribir; pero no se escribir. Soy como aquel niño que le gusta jugar fútbol pero es muy malo y siempre es elegido al final.

No me considero un prodigio de las letras, versos, rimas y poesías. Escribo para relajarme, para desconectarme, para expresarme. Se que no sirvo para esto, no tengo el talento suficiente, ¡pero me gusta!

No soy un maldito poeta, tampoco un poeta maldito.

No soy nadie en verdad, solo una más;siempre fui uno más.

[...]

Estoy escuchando a Silvio Rodríguez mientras tomo un poco de yerba mate, ¿alguien tiene un cigarro?

[...]

No se, no se nada.

¿Por qué escribo? ¿Para qué escribo?

Soy un idiota, sí lo soy. Y eso nunca cambiará.

lunes, 25 de mayo de 2015

Seis y cuarenta y seis

Llegué tarde a clases y no pude entrar al salón. Estoy sentado escribiendo esta tontería, fumo un cigarrillo mientras tomo un café expreso, no se como carajo lo logro.

Siempre he sido caluroso, pero no se porque este “invierno" siento mucho frío. 

Amo este clima, amo el frio, amo el café y tambien el cigarrillo en invierno.

Todo es perfecto. El cielo gris, el frio, el tenis en Roland Garros, el café caliente sin azúcar, el cigarro, las galletas de chocolate y la fría brisa congelando mis manos y orejas. 

¡No se necesita nada más! Bueno, quizás una copa de vino tinto.

Debí nacer en Alaska y vivir en un iglú. 

No se que más poner, escribo tonterías, escribo mal y cosas sin importancia.

Rayos, sí que hace frio.

(Suena Masachussets de los Bee Gees)

Y nada, no sirvo para escribir. Perdón por la palabra, pero, soy una mierda escribiendo.

Se me acabaron loa cigarros y el café se esta enfriando.

Hasta pronto. Quizás, hasta nunca.

Adiós 

¡Ella eres tú!

En una entrevista a Roger Federer hace ya algunos años, le hicieron una pregunta acerca de su esposa (en aquel momento su novia) Mirka y esto fue lo que contestó:

¿Se puede usted imaginar viajando por el circuito sin la compañia de Mirka?

- "No, realmente no lo puedo imaginar. [...] Para mí es un sentimiento especial saber que ella está ahí. Ella me cuida, hace lo mejor para mí. [...] Ella es la que me empuja. Y luego hace que mi vida fuera de la pista sea mucho más sencilla. Puede parecer una mala persona diciendo no el 95 por ciento de las veces. Eso lo pueden entender algunas personas y otras no, pero ella es especial, sino no estaría ya con ella siete años de mi vida."

La verdad, siempre quise estar y tener al lado una chica así, que se preocupe por mí y me cuide. Que me preste atención y sobre todo, ser importante para ella.

[...]

Ella es muy especial, es distinta a las demás. Ella es una chica maravillosa.

Siempre que me voy de su casa me dice:

"No saques el celular, anda con cuidado, me avisas cuando llegues."

Generalmente ella duerme primero y cuando se despide, cuando no le gana el sueño. me dice: "no duermas tarde, por favor, tienes que descansar", me pregunta si ya salí de la universidad y si ya llegué a casa. No es algo de un solo día, ¡son todos los días!

Se siente bien tener a alguien que se preocupa por ti; pero se siento mucho mejor que esa persona sea a la cual uno ama y más aun, si es que estás con esa persona en tu vida.

No somos una pareja normal; si lo fuéramos... ¡que aburrido sería!

[...]

No existe día en el que no me sienta afortunado de tenerla a mi lado. No existe día que no quiera verla. No existe día que salga de mi mente, porque simplemente, no quiero eso.

No existe día, como hoy, que mi amor por ella deje de crecer.

Falta poco para cumplir siete meses y estoy seguro que nos queda mucho por recorrer.

Ella... ¡ella eres tú!

¡Te amo Olenka!


jueves, 14 de mayo de 2015

Me verán volver III

Escribir y no escribir. Pensar y no pensar. Escribir y no pensar. Pensar y no escribir.

Pasó más de un año desde que publiqué la última entrada.

Hace mucho tiempo no escribo, nunca escribí bien, pero hago el intento. Me duelen los dedos al teclear en la computadora, en el iPod suena Joan Manuel Serrat con De Cartón Piedra, estoy sentado en la cafetería de la universidad y de reojo observo al invisible mundo girar alrededor mío mientras tomo un sorbo de café caliente que quema mi paladar y hace que esboce un silencioso gemido austero mientras me sonrojo de vergüenza y calor.

(…)

Como dijo el Che en su discurso en el Leprosario San Pablo de Iquitos mientras recorría toda América del Sur con su amigo Alberto Granado en una moto apodada “La Poderosa”:

"Yo, no soy yo; por lo menos no soy el mismo yo interior. [...] Difícilmente conocerán otra verdad que la que les cuento aquí. Los dejo ahora conmigo mismo; el que fui..."

Y es verdad, no soy el mismo de hace un año. Muchas cosas cambiaron y no hablo de mi situación sentimental.

Muchas cosas pasaron y debido a eso mi comportamiento y forma de pensar han cambiado, en algunos aspectos de manera notable y contundente.

Cambiaron debido a ciertos actos, sucesos y demás situaciones en las que mi forma de actuar y pensar no era la correcta. Muchas personas aparecieron y desaparecieron, pero sobre todo, una persona que apareció está más pegada a mí que hace un año atrás.

Espero escribir y publicar de manera más continua. No soy Bayly, muchos menos Neruda.

(…)

El café casi se enfrió y en el iPod ahora suena Diego Cigala con Vete de Mí, acabo de pedir una San Mateo muy helada y nada, me provocó un cigarro.

Hasta pronto, hasta nunca, hasta quién sabe cuándo.

Con cariño,
Yo, Diego, el mismo imbécil de siempre.

                                                                   (¿O quizás no?)