Quizás es el fin, quizás fue la última página del libro. Me rehúso a pensar eso, me rehúso a pensar que todo acabo, me rehúso a pensar que ya no seremos más ella y yo. "Yo no hice nada" fue lo que repetí hasta la saciedad, pero es verdad, yo no hice nada.
¿Quién dijo que los hombres no lloran? Al contrario, hay que ser bien hombre para llorar y más si es por la persona a la que amas, más si es por esa mujer con la quieres todo, más si es por aquella persona que apareció en tu vida sin que lo esperes, más si es por la chica por la que tanto luchaste, por la que tanto te esforzaste.
Más si es por aquella persona que tú dices "quiero pasar el resto de mi vida con ella", algo que nunca había dicho antes con alguna chica. Siempre imaginé tener un amor a la antigua, un amor de libros de poesía, un amor de adultos y de niños al mismo tiempo, un amor puro y sincero, donde uno entrega todo, cuerpo y alma, vida y corazón, fuerzas y esperanza.
Esperanza, dicen que la esperanza es lo último que se pierde y yo me rehúso a perder esa poca que está al fondo de mi corazón. Esa esperanza que me reza: "No, aún no se acabó, todo se solucionará", eso es lo que mantiene en pie, lo que me da fuerzas, lo que me empuja.
No sé si estaré confundiendo esa esperanza con tener una venda en los ojos, sé que no, espero que no.
El amor no se acaba de un día para otro, un amor como el de nosotros, que se forjó con tanto empeño y tanta ilusión, no se acaba de un momento a otro, no de esta manera; no se acaba por algo que no hice. El amor de la mujer de mi vida no se puede ir de un día a otro.
Tengo miedo, muero de pavor. ¿Sabes qué es lo peor? Lo peor es que no puedo ir hacia ella para hablarle cara a cara y tratar de solucionar todo esto. Aunque, sí puedo hablarle cara a cara, pero dentro de tres meses...
Solo me queda confiar, creer que todo se va a solucionar y las cosas se verán tal como son. Yo siempre le dije algo, le decía que no se desharía tan fácilmente de mí, que lucho por lo que creo y por lo que quiero y la verdad, solo la quiero a ella.
La amo, es una de las personas más importantes de mi vida. No digo "la amo" como aquella frase cliché que repite un adolescente a diestra y siniestra, no. En verdad la amo, en verdad la necesito conmigo, la necesito a mi lado. Estoy enamorado y eso no va a cambiar, nunca antes había sentido lo que siento por ella, todo es tan distinto, todo es tan especial, todo es tan único con ella, no necesito a otra persona a mi lado, a quién necesito a mi lado es a ella, sí, a Olenka.
Ella es todo lo que yo necesito; Olenka, eres tú todo lo que necesito.

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