martes, 12 de noviembre de 2013

Ella

Escuchar el Poema XX de Neruda en la voz de Serrat me hace pensar en ella. Escuchar Mujer de mi Mala Suerte del maestro Facundo Cabral me hace pensar en ella. Escuchar Desde Hace Un Mes de GianMarco me hace pensar en ella.

¿Te das cuenta?

Ella es la mujer perfecta, la mujer con la que pasaré los últimos años de mi vida. No veo mi futuro con otra persona que no sea ella, imagino cada momento junto a ella, recuerdo escenas cercanas y trato de que los ojos no se me pongan húmedos.

Soy un imbécil.

¿Por qué me alejé? ¿Qué demonios buscaba?

Soy un imbécil.

Lo soy, ¿pero qué hago para que no sea así?

Soy un imbécil.

No confíes en mi, no lo merezco. Pero hazlo.

Nada nos une, nada nos unió. ¡Pero cuán unidos estábamos!

Tus grandes y redondos ojos castaños aún me miran en la sobria y elegante oscuridad de la noche. 

¿Quién dijo que el mar era bonito?

Es aquella la canción de cuna para el hijo que nunca tuve.

No soy ningún loco, tampoco un bipolar, soy un maldito insecto inmaduro que no sabe lo que quiere. Mejor dicho, sabe lo que quiere pero nunca hizo un carajo para obtenerlo.

Ay, mi corazón... ¡tremendo huevón!

Disculpas no bastan, lamentos y arrepentimientos no caben en este contexto real e irreal. Todo esto es una histórica e histérica proclama monumental.

Mi abuela siempre dice: "Bienaventurados los que han amado; porque ellos han conocido la verdadera felicidad".

Sé que es tarde, sé que no hay remota posibilidad. Pero también se que en algún momento de mi maldita, desperdiciada y lamentable vida ella se cruzará de nuevo en mi camino, quizás esté casada y con una hija a la que le pondrá vestidos azul marino con lunares blancos. Quizás yo tenga una familia y mientras llevo a mi hijo a sus clases de toreo o a mi hija a sus clases de tenis la veré pasar por la acera del frente.

O quizás no. 

O quizás nos crucemos en un bar de Barranco mientras alguno de nosotros está tomando un Pisco Sour.

O quizás no.

La oscura noche y el febril silencio me llaman, ¡cuánto necesitaba escribir esto!

Para variar, terminaré con unos versos del Poema XX de Neruda...
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
(...)
La misma noche que hace blanquear los mismo árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
(...)
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero(...)"


El día que muera no quiero me recuerden como una buena persona, quiero que me recuerden como lo hijo de puta que fui.

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