Era (quizás) la oportunidad que la vida me presentaba, posiblemente era el "empujoncito" que merecía, no lo se, aunque, podría ser lo contrario, solo una etapa de mi vida, unas letras mas en mi hoja de vida, nunca lo sabre.
Pero lo que si se, es que fueron once meses y tres días maravillosos, conocí gente muy valiosa, personas a las cuales puedo llamar mis amigos, aunque la comunicación estos últimos meses haya sido nula. Hubo gente buena y mala, pero, puedo asegurar que conocí mas gente buena que mala.
Los últimos meses en ese lugar fueron maravillosos, "el líder de aquel grupo era (es) una de las personas mas buenas, trabajadoras, optimistas y fuertes que he conocido, me desahueveo cada vez que era necesario (casi siempre), lo considero (aún) un amigo y se que puedo contar con el cada vez que tenga un problema, también se que llegara un día en que nos sentemos alrededor de una mesa en "El Bolivariano" o en "Magdalena Vieja" y nos tomaremos unas reces de pisco y moriremos de risa recordando esa época.
"Mis compañeras", mis mujeres, mis chicas... ¡como quería (quiero) a cada una de ellas!
Era el único varón en aquel grupo, era el "macho alfa", a veces me celaban, a veces yo las celaba, cada vez que atendía a una chica simpática y yo coqueteaba con ella, me hacían una broma y yo moría de risa mientras me sonrojaba, trataba de imponer respeto cada vez que otro varón invadía "mi territorio" o trataba de "alborotarme el gallinero".
Entre "mis chicas" puedo resaltar a una, a pesar de que varias veces le lleve chocolates Princesa y ella los regalaba porque no le gustaba, prefería Triangulo. Hasta que la descubrí y ya sabía cual le gustaba y cual no.
Aquella mujer es, quizás, la persona con la que mas contacto tuve durante todo este tiempo, valoré y valoro mucho la amistad que tengo con ella, aunque no hablemos tan seguido como antes (¿recuerdas?), yo se que tu sabes que puedes contar conmigo SIEMPRE, hay una salida pendiente al cine y también un crepe en Crepes & Waffles, como siempre te dije, tu dime el día, la hora y vamos. Aún recuerdo el látigo con grapas y el lapicero en la boca.
Es una de las personas mas maravillosas que conozco, nunca me atreví a hacerle el pare al "bigotón" y moría de cólera por no poder decirle nada porque era "un cliente".
Te lo dije una vez y lo repito, créeme que el día que tenga que elegir una mujer con la cual formar una familia y tener una hija, procurare que sea alguien como tu, una maravillosa y buena persona tanto como mujer y como madre. En serio, me gustaría encontrar a una esposa como tu. (No te sonrojes, por favor.)
Otra persona que recuerdo con mucho cariño es una compañera con la cual bromeaba mucho, ella me puso el apodo con el que toda la oficina me llamaba, gracias a ella me decían "Yeyis", confieso que al principio no me gustaba, en realidad, no me gusta que me llamen con otra palabra que no sea mi nombre, pero con el tiempo me gusto y le agarre cariño a ese sobre nombre.
Con su novio (punto com, punto pe) nos llegamos a llevar muy bien, por casualidades de la vida, conocía a su hermano, bebimos juntos una vez.
También aquella chica con nombre de flor que no estaba "de nuestro lado", digo que no estaba de "nuestro lado" porque paraba en las maquinas expendedoras y pantallas táctiles cuantas veces le saqué de quicio por retiros derivables o tiempos de espera, siempre que yo compraba maní, habas y mote se acercaba a mi sitio y me pedía.
Mis "P-Peras", una me hizo ir mas de una vez a las 8am a dejar las llaves, por eso, una vez me invito pan con chicharrón de desayuno, cuando mi turno era en la tarde. Una vez me pidió que descargue a mi celular "Rolling in the Deep" de Adele, porque le gustaba esa canción a veces no me tenia mucha paciencia, también la sacaba de quicio La que si me tenia paciencia (y bastante) era "Mamuchis", cada vez que yo tenía un problema, sabía que si yo le pedía ayuda jamás me diría que no, cuando recién llegué a esa oficina, recuerdo que no tenía ni tres días y ella había ido con el cabello laceado, entonces le dije: oyeee... ¡que linda te ves hoy! (acto seguido: roche total, completamente sonrojado, voltee la cara como un niño y me puse nervioso).
"Las chicas de plataforma", cuantos negocios y trueques hice con las dos (legales, ojo), siempre salía con un piropo para ambas, una era (es) rocker y me identifico mucho, porque tenemos gustos parecidos, la otra, mucho mas dulce, madre, esposa, también me tenía mucha paciencia, siempre iba a mi lugar para que le invite cualquier snack que estuviera comiendo.
"La sra. Gina", lo resumo con una frase: ¡LA QUIERO Y EXTRAÑO UN MONTÓN!
Por último, "la jefa", le cogí un cariño enorme, se que ella también lo sentía por mi, miedo no le tenía, pero si mucho respeto, porque, al fin y al cabo, era mi superior y trataba de mantener un margen, en todo sentido. Gracias por todas las oportunidades que me diste, por confiar en mi, por aguantarme, por tenerme paciencia, porque, a pesar de que no respondía como debía de hacerlo (hablando de "números") me mantuviste en ese equipo y seguías confiando en mi. Aún le guardo un cariño, respeto y admiración enormes.
Esta no es una expiación de culpas, ni un purgatorio de mis errores,
Admito que cometí errores, pero también hubo muchos "errores" que no cometí, aunque soy agnóstico se que dios (?) por algo hace las cosas. Igualmente, uno es responsable de sus actos y como hombre que soy, lo reconozco. Lamento no haber respondido como debí en su preciso momento, repito, no es un mea culpa.
Esto no lo hago por que simplemente se me ocurrió lo tenia planeado desde el día que abandone aquel lugar, aun siento el olor, las texturas, las voces y ruidos, todavía escucho el sonido de la impresora y el contómetro saliendo, el sonido de la "chiki", aun me se la clave de las "chikis" de perilla, el llamar por filas a los clientes, forzar una sonrisa estando de mal humor y/o evitar tratar mal a un cliente, en fin.
A cada uno de ustedes los llevo en lo mas profundo de mis sentimientos, si olvido a alguien o algo, disculpen, pero mi estado emocional y sentimental en el cual estoy ahora, me impide seguir escribiendo.
Les aseguro, que nunca olvidare mi etapa en Risso, es lo mejor que me pudo pasar. No hay día que pase sin que recuerde alguna imagen de ustedes y la verdad, me emociono mucho al retroceder el tiempo y revivir aquellos días en la oficina.
Los quiero un montón.
Atentamente, el Yeyis (alias: Macho Alfa).

0 comentarios:
Publicar un comentario