martes, 13 de septiembre de 2011

Confesiones


Después de años que escribo una entrada con tal dolor en el corazón. El dolor es un sentimiento mas fuerte que cualquier otro, eso sumado a la decepción podría ser fatal.


Quizás hice algo que JAMÁS debí hacer… ¡ilusionarme!


Por más que intente evitarlo no pude, mi cabeza decía “no Diego, no te ilusiones…”, pero mi corazón decía lo contrario.


Lo que mas me duele es que ESTA HISTORIA TERMINO SIN AL MENOS HABER EMPEZADO.


¿La quiero? Si.


¿Me gusta? Si.


¿La deseo? Si.


Ella lo sabe perfectamente.


Se que algo paso, quizás fui yo, tal vez fue ella. Pero de lo que estoy seguro es que de un día para otro no se puede dejar de querer a una persona a la cual le dijiste cientos de veces “te quiero”, “me gustas”, “eres todo”, “vidita”, “mi vida”…


No puedes estar enviando mensajes de texto todos los días, todo el bendito día a una persona que simplemente sea “tu amigo”.


Sabes perfectamente lo que te quería decir (o pedir) esta semana, sabes que lo planee hacer el viernes pasado, pero lamentablemente no encontré el lugar, el momento o la ocasión precisa para decírtelo. Ahora que ha pasado todo esto me hago la pregunta “si se lo hubiera dicho aquel día, ¿la historia seria diferente?”


Tantos planes, tantos sueños (aunque suene tonto), se suponía que pasaría uno de mis mejores cumpleaños junto a ti. En mi estúpida cabeza estaba la imagen de que en Facebook diría “Diego Salas Cabral tiene una relación con **********”, poder mirarte a los hermosos ojos que tienes y decirte “oye, te adoro, te quiero, me gustas, soy muy feliz a tu lado”. No me cabe en la cabeza la idea de que de un momento a otro simplemente se te fuera TODO lo que sentías. No lo creo, no lo quiero creer, quiero pensar que tan solo estas confundida. El abrazo que nos dimos el día viernes cuando nos despedimos duro mas de lo normal, en ese momento sentí que mi corazón latía mas fuerte, fue cuando me di cuenta que si… me gustas, y mucho.


Pienso que esta semana servirá para que pienses mejor las cosas, que se te des cuenta de lo que estas haciendo, que no cometas una locura, que aun estamos a tiempo de tener algo. No hay nada que perder y tal vez mucho que ganar.


Muero de ganas de que me digas todo en la cara, no se porque presiento que algo a pasado en estos días, que has visto algo, que te han dicho alguna cosa o algo por estilo. Ese día tus labios me dirán algunas cosas, pero tal vez tu mirada pida algo diferente…


Duele. No te imaginas cuanto, no hay momento del día en que pueda dejar de pensar en ti. Hoy recibí una muy buena noticia que me hubiera encantado compartirla contigo, pero lamentablemente no se puede.


¿Qué es lo que te pasa? ¿Qué es lo que tienes en la cabeza? ¿Acaso es posible que un día me digas “te quiero”, “me gustas”, “no se que has hecho en mi” y al siguiente decirme “lo siento, estaba confundida y exagere”, crees que es posible?


¡Dime que no me quieres nada! ¡Dime que no te gusto! ¡Dime que te cansaste! ¡Dime que esto se acabo antes de empezar! ¡Dime que no piensas en mí!


Pero dímelo mirándome a los ojos… un maldito mensaje de texto oculta todo, no te escudes en eso, se valiente y dame la cara.


Hablamos tantas cosas, nos dijimos de todo, trate (trato) de hacer que estés bien, que te sientas por lo menos un poco feliz conmigo, no quise apresurar nada porque tu me lo pediste, me dijiste que nos tomemos un tiempo, te dije si estaría bien empezar a salir… ¡y me dijiste que si! Me pediste que lo tomáramos con calma, que no había que ir rápido… ¡y lo hice!


Ahora lo que me pregunto es… ¿acaso lo tome con demasiada calma? ¿Tal vez me tome mucho tiempo? ¿Acaso mi idea para proponer intentar algo llego muy tarde a mi cabeza?


Dime que no, dime que no es asi. Dime que por lo menos tengo una oportunidad.


Se que me quieres, se que te gusto.


¿Acaso podría pensar diferente después de TODO lo que me decías, el mensaje que me enviaste que te juro al leerlo se me humedecieron los ojos, los sms, las llamadas, la llamada del teléfono de tu papa y todo eso?


No me cuesta confesar que mientras escribo todo esto mi rostro esta empapado en lágrimas…


Y si, te quiero mucho, me gustas… ¡me encantas! Quiero tener una historia contigo, dure lo que tenga que durar, pase lo que tenga que pasar, asi dure una semana o mil años, prefiero eso a resignarme y dejar todo en simples sueños… Pues si, prefiero morir en el intento y no arrepentirme de algo que hice, sino arrepentirme de algo que NO hice.


O acaso es miedo, ¿tienes miedo a algo? ¿Te falle en algo? ¿Hice algo para que pienses lo que tienes ahora en la cabeza?


Quiero que seas sincera conmigo (siempre te lo he pedido), yo siempre lo fui y lo soy contigo… ¡SIEMPRE! Cada día te decía lo que sentía, lo que pensaba y todo eso. Quiero que me digas TODO lo que pasa palabra por palabra, explicación con explicación, detalles… ¡todo!


No te pongas en el plan de “ya no quiero hablar de eso”. Sabes perfectamente que eso no lleva a ninguna parte.


Cuanto desee tocar tus manos, abrazarte fuertemente, besar tus labios, caminar juntos por la calle cogiéndote de la cintura y con la frente en alto decir “¡ella es mi enamorada y estoy feliz por eso!”.


Esta confesión no es un ruego de lastima o piedad. Por supuesto que no. Sabes que no soy de las personas que ruegan hasta el final, eso solo da vergüenza y mediocridad. Tampoco es un mea culpa ni un “chantaje”, ni mucho menos busco victimizar y/o satanizar a alguien.


Si escribo esto es para que pienses un poco estos días, para que reflexiones, para que te des cuenta de todo. No envíes todo lo que HEMOS creado al tacho por tan solo un capricho o una confusión tonta, recuerda TODO lo que me decías, TODO lo que sentías, sabes que mi idea de plantearte esa propuesta esta en pie… solo te pido eso, una oportunidad. No por pena o lastima… ¡NO! Que esa oportunidad sea por lo que sientes por mí.


Por enécima vez, piensa bien las cosas, no lo hagas con la cabeza caliente, piensa en lo que siento por ti, piensa en lo que sientes por mí. Piensa en todo este tiempo que hemos hablado y todas las cosas bonitas y sinceras que nos dijimos.


No cometas una locura, no hagas o digas algo de lo luego te puedas arrepentir. Por favor, piensa bien antes de decidir algo, en uno o dos días no se puede llegar a una conclusión como esta.


Y si, no sabes lo horrible que se siente escribir todo esto. No paro de derramar lagrimas, no puedo asimilar esto, no puedo creer que este llorando por ti.


Dime que aquella vez que me dijiste “siento que esto crece mas, siento que te quiero cada vez mas…” y “te extraño, siempre te he extrañado, pero esta vez siento que te extraño mas y siento que necesito verte” fue verdad, que no ha cambiado, que tan solo es una confusión momentánea tuya y que todo volverá a la normalidad.


Tienes una semana para pensar bien las cosas y ordenar tu cabeza. Mi corazón y mis pensamientos, sabes que están contigo. Sabes perfectamente lo que siento por ti, no me defraudes. Tan solo una oportunidad. Tan solo una señal.


Creo que es todo lo que puedo decirte, aun falta mucho, pero eso te lo diré mirándote a los ojos…


Y nada, sabes que te quiero.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

lo escribes para que ella lo lea? eres poco hombre para no decirselo en su cara y esperar que ella lo lea y quiera solucionar las cosas, mejor esten solos; no eres lo suficiente para ella

Anónimo dijo...

quiero que tu sepas que tu no eras para mi, tu no eras para mi, siempre supe pero no hice caso

Yo, Diego. dijo...

Se lo dije, no a la cara porque esa persona simplemente no quería. Pero igual se lo dije. Además no soy tan COBARDE como para dejar un comentario "anónimo" así que si te refieres a un "poco hombre" pues primero mírate en un espejo y TU da la cara. Pedazo de imbécil.